This is the dawning of the rest of our lives

Mostrando entradas con la etiqueta historias. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta historias. Mostrar todas las entradas

jueves, 26 de julio de 2012

Boiling blood


Todas las noches, cuando el alma me lo permite y no puedo dormir, no descarto un solo segundo dando vueltas en la cama. Aun con el cerebro desconectado, los ojos semicerrados y los músculos rechinando, me levanto.
Frente a mi balcón piso 3, hay una plaza algo iluminada. Un camino de baldosas hexagonales color gris y negro, algunas palmeras, césped, una estatua de San Martín en su caballo, una fuente, algunos bancos de madera y los típicos faroles amarillentos.
Pero ni un alma. Puedo mirar a la izquierda o a la derecha, tirarme incluso desde el balcón, les juro que nadie movería un pelo. Todos duermen.
Entonces cuando no puedo dormir, algún recuerdo me invade las sábanas o simplemente tengo ganas de que la noche se estire y el amanecer no llegue nunca, o tarde un poco más, me pongo un abrigo y salgo.
Con el frío se me congela la sangre que alguna vez hirvió, cuando veía su cara, cuando sentía su aliento en mi cuello. Hervía y quemaba cada vena, cada capilar, cada fibra de mí.
A veces cuando cruzo la calle, no sé bien que hacer. Toda la plaza es para mí, y me abruma. Por un segundo me pregunto si alguien me está viendo, si alguien me atacará, y después me convenzo de que estoy sola.
Capaz me pongo a hacer boludeces en la fuente, me mojo con el agua, me empapo, me congelo, tengo frío y después salgo. Sólo alguien como yo es capaz de hacer semejante estupidez. Sino me subo a los juegos de los niños, hago dibujitos con los pies en la arena o simplemente me siento en un banco a observar, respirar, quizás fumarme uno. Pero por sobre todas las cosas, intento no pensar.
Porque con el aire frío se respira el abandono, la soledad, el silencio. Y con el silencio vienen las preguntas existenciales: ¿quién soy, adonde voy, qué hago? Y bueno, a veces con algunas respuestas es mejor callarse la boca.
Y lo interesante, en esta historia, llamenlo como quieran, quizás diario íntimo de alma insomne, sería que en medio de ese pueblo despoblado, alguien me estuviera mirando, y en algún descuido del ecosistema de baldosas, pastos y plantas, se me apareciera. Porque si hay algo más aterrador que los mounstruos del subconsciente o de las horas de sueño, incluso de los cuentos, es que no los haya.
Porque en la noche todo es oscuridad, y en el día la oscuridad es vacío, es un rayo de luz que electrifica esa nada hambrienta de ser algo. Las cosas no son sino por su luz, y es apenas un rayo de luna y la luz amarillenta de los faroles los que me permiten ver esta promesa de alegría diurna: es una plaza, carajo.
Y yo paso a ser parte del paisaje entonces? Que soy? El fantasma nocturno de la plaza, la loca del parque que se sienta a la madrugada a fumar. Mejor no te acerques.
Y todo eso de la oscuridad, el atacante, fumar o simplemente hacer algo tan estúpido como ir a una plaza solitaria a las tres de la madrugada es un suicidio, una discusión entre distintos pedazos del cerebro ponele, uno dice que ya no vale la pena vivir, que todo es muy aburrido y se abandona, la otra tiene miedo de morir, espera que todo sea temporario o con suerte, es feliz.
Muchas cosas son un abandono. No tener hambre, dormir en exceso, fumar, querer volar, una parte nuestra se convence de que no vale tanto la pena, y se abandona. O simplemente no puede más.
Es como cuando las cadenas de una hamaca ceden ante el peso de un chico muy gordo, provocan una caida y un estruendo, y todos se dan vuelta esperando ver al niño lastimado, pero este se levanta y se cuelga del trapecio más alto.
Entonces después del vaivén entre día y noche, del frío insoportable, capaz me doy cuenta de que lo que hago es una soberana pelotudez, de que estoy sentada en el medio de la nada solo porque no tengo nada mejor que hacer, y entonces no me soporto más y me vuelvo a dormir.
Me abandono otra vez en esa cama caliente, en un mundo de sueños, dejando el lugar de los juegos vacíos y el temblor de esa sangre que una vez hirvió.

Reg.

viernes, 2 de marzo de 2012

Let me die, let it burn

"Dejame morir un rato, dejame hablar sin tener miedo, una vez mas.
Ya se que quizas lo dije todo, no todo lo que tenia para decir, pero si todo lo que querias escuchar. Ya se que… nada, no importa.
El cielo esta gris y la ciudad esta llena de almas, la tierra esta llena de cuerpos y estos parecen nunca llegar a unirse, todo se quema sobre el suelo y las cenizas nunca van a ninguna parte. Crees que quemamos todo lo que eramos? Yo, un alma en combustible, vos la mecha que prendio el aire.
Yo me pregunto entonces, adonde esta tu alma? Si es que no la tiraste en las llamas y la dejaste consumirse.
La mia quiere bajar y encontrarte, pero al menos en el momento en que crei encontrarte, mas cerca de la tierra que del cielo, deje que todo ardiera, por supe que era la unica vez. Y aquel alma que atrapaste sin proponertelo, te reclama sin pedirme permiso y ahora que se que ya no queda mas nada, no puedo dejar de buscarte, aunque no te busco porque se que no pasa nada de esto por tu cabeza.
Y después del fuego todo lo que no se ha consumido, una vil estructura de todo lo pasado va congelandose lentamente hasta transformarse en lo mas imprenetrable; el hielo.
Deje todo lo que era bajo esa coraza, para ofrecer resistencia la proxima vez que todo arda, para no dejarme ir en la primera chispa, para no sentir nada, para no quedar otra vez con los pies sobre la tierra buscando el cielo y algun dia, cuando seas capaz capaz de arder sin morir en cenizas, si alguna vez llego a atravesar el iceberg, es probable que el mio, tambien se deje consumir."





Lo mismo que recien, delirando un rato. 20/11/12


"La situación es cómica. Me siento cansado, quiero irme a dormir y todo esto es muy aburrido. ¿Cuál es el caso de hacerle una ceremonia a un muerto? ¿Esperar una sonrisa milagrosa desde el más allá? Cuanto antes retornemos nuestras vidas, mejor.
Ella se ve fea. Detrás de sus machucones esconde un gesto victorioso. Sus pestañas son tan largas que deben estar albergando todo tipo de suciedad, tierra y quizás hasta gérmenes. Su piel está tan blanca que parece de porcelana, y su pelo negro brilla tanto que parece lustrado con barniz. Un asco. Era tan hermosa.
Aún así le haría el amor con salvajismo, pero los cadáveres albergan gérmenes, como dije. Sería muy poco higiénico. Pero lo he pensado.
Pobre. No sé qué es lo que le encuentran de poético a vivir con tantos lujos pero hasta los 24 años.
¿Quieren saber qué se siente, morir? Yo no. Pero lo merezco con toda seguridad. Ya he conocido el amor; estuve casado, me levanté al lado de mi mujer, le dije cosas bonitas, estuve con una mujer maravillosa y escuchábamos la misma música.
Tengo 28 años. Viví más que un niño, y menos que un anciano. Conocí muchas cosas de la vida.
Es mi culpa. Yo la maté con mi indiferencia.  Y yo la maté terrenalmente hablando. Muchos quisieran pena de muerte para mí, o cárcel.
La verdad es que mucho no me importa. La gente muere, todo el tiempo. Es una pena que una muchacha tan especial se la haya podido disfrutar tan poco. Pero es una cuestión natural, el cuerpo es frágil y la mente de muchos es aventurera. Supongo que no voy a olvidarla, pero no voy a llorar por ella.
No la necesito para respirar, ni para comer ni para caminar. Tengo 28 años, me quedan décadas para desayunar café, conocer mujeres, caminar calles de todo el mundo, tener hijos quizás. Enojarme, contar chistes, chocar autos, asustarme y cualquier tipo de actividad que reclame estar vivo. Yo estoy lleno de vida.
El tema, es que creo que ya no me interesa. " 








Estoy loca y escribo estas cosas por que si. A mi sola se me ocurre empezar una novela, por el final.  Hasta yo se que nunca voy a escribir lo que falta. Escribo asi nomas, por el placer de delirar.

sábado, 19 de noviembre de 2011

El iceberg, el fuego, la tierra y el cielo.

Dejame morir un rato, dejame hablar sin tener miedo, una vez mas.
Ya se que quizas lo dije todo, no todo lo que tenia para decir, pero si todo lo que querias escuchar. Ya se que… nada, no importa.
El cielo esta gris y la ciudad esta llena de almas, la tierra esta llena de cuerpos y estos parecen nunca llegar a unirse, todo se quema sobre el suelo y las cenizas nunca van a ninguna parte. Crees que quemamos todo lo que eramos? Yo, un alma en combustible, vos la mecha que prendio el aire.
Yo me pregunto entonces, adonde esta tu alma? Si es que no la tiraste en las llamas y la dejaste consumirse.
La mia quiere bajar y encontrarte, pero al menos en el momento en que crei encontrarte, mas cerca de la tierra que del cielo, deje que todo ardiera, por supe que era la unica vez. Y aquel alma que atrapaste sin proponertelo, te reclama sin pedirme permiso y ahora que se que ya no queda mas nada, no puedo dejar de buscarte, aunque no te busco porque se que no pasa nada de esto por tu cabeza.
Y después del fuego todo lo que no se ha consumido, una vil estructura de todo lo pasado va congelandose lentamente hasta transformarse en lo mas imprenetrable; el hielo.
Deje todo lo que era bajo esa coraza, para ofrecer resistencia la proxima vez que todo arda, para no dejarme ir en la primera chispa, para no sentir nada, para no quedar otra vez con los pies sobre la tierra buscando el cielo y algun dia, cuando seas capaz capaz de arder sin morir en cenizas, si alguna vez llego a atravesar el iceberg, es probable que el mio, tambien se deje consumir.

martes, 18 de octubre de 2011

Adicción

Hay momentos para todo. Los hay de dolor, de lastimarse, de sangrar. De probarse hasta donde llega la propia fuerza. Personalmente, creo haber dejado atrás el tiempo en que mis días transcurrían con ese plan.
Hubo tiempos de sanar, de sentir como el calor fundía los pedazos desgarrados de alma; con cada abrazo, cada sonrisa y cada beso tuyo parecía haber vuelto al cielo. Por primera vez la felicidad es tan real, tan tangible y no es sólo parte de ilusiones.
¿Y que parte viene ahora? Probablemente la etapa en la que la medicina se hace inevitable y es parte de una adicción. Porque sin tu amor vuelvo a ser lo miserable que era antes, por eso no quiero que te vayas. Pero nunca estuviste ahí, fuiste un alivio momentáneo exagerado porque surgiste de la nada después de tanto dolor, y después de darme cuenta lo acostumbrada que estaba a todo esto.
Y te vas, y me vuelvo a preguntar como hago para callar a mi alma, y para decirle a mi corazón que deje de llorar y a mi cabeza que deje de pensar. 
Y entonces, como un enviado tuyo, aparece otro remedio, y otro y otro, y todos alivios momentáneos que anestecian el dolor y agravan la secuela. Uno tras otro, y el mal nunca se cura. ¿Cuándo volveré a ser la misma de antes?
¿Cuando serán mis defensas lo suficientemente fuertes para no necesitar nada y poder consumirte sin hacerme daño?
¿Cuanto hay de verdad cuando digo que me siento bien si en realidad necesito de la libertad de no depender de nada y sin embargo saber que estas ahí?















When you get what you want but not what you need. When you feel so tired but you can't sleep, stuck in reverse.
And high up above or down below, when you're too in love to let it go. But if you never try, you'll never know just what you worth
Lights will guide you home and ignite your bones and I will try to fix you.


lunes, 17 de octubre de 2011

Fucking reality.

No conocía el verdadero motivo, no sabía cómo ni porqué había llegado hasta allí. No podía ver la razón por la lluvia torrencial y la inseguridad de no saber con qué iba a encontrarme; no habían sido suficientes para detenerme. Caminaba a pasos acelerados como si el reloj amenazara con dejarme fuera del desafío.
Y a mi ansiedad le agradezco haber llegado 3 minutos antes, lo que me dio tiempo de resguardarme unos minutos del agua que caía salpicando en el suelo, e intentar arreglarme para parecer menos desesperada. Parecía el fin del mundo. La ciudad sonaba como si ningún habitante fuera capaz de comprender la simpleza de un crepúsculo lluvioso. Todos corrían bajo sus paraguas, salpicando como si huyeran de un huracán. Las bocinas me aturdían y la niebla hacía difusas las luces de los semáforos. Y en el medio de toda la vorágine, vi al mundo detenerse ante los ojos de mi agresor.
Caminaba despreocupado, como si no le temiera a nada, contrastando con el resto; que parecían barquitos de papel deshaciéndose. Él era fuerte e inmune, y jamás se inmutó ante mis defensas. De hecho era yo la se desmoronaba con su simple presencia.
Y mi agresor, era especialmente poderoso en su tranquilidad e indiferencia. Nunca había visto a nadie a quién no le produciera algo de adrenalina torturar gente, como a mí. Y yo ni siquiera era su presa favorita.
A las demás las despedazaba, las aniquilaba, las aborrecía y las atrapaba. A las demás presas las condenaba a una muerte lenta y dolorosa. Conmigo se limitaba a lanzarme miradas asesinas cuando tenía hambre.
Entonces fue cuando sentí sus ojos en mí y la piel de la nuca se me heló. Atravesó la calle con la decisión con la que trepa el que está a un paso de la cima y cuando estuvo tan cerca que podía sentir su respiración, me rendí.
- ¿No vas a parar nunca?
- ¿De qué? –su voz sonaba en un susurro, como quien no necesita valerse de nada más.
- De comportarte como si no te importara hacer que me sienta el ser más vulnerable de este planeta. – intenté ser lo menos previsible posible, pero como dije, seguir negándome no tenía sentido. No ahora, a minutos de deshacerme de todo. –Por lo menos admití que lo hacés a propósito.
- ¿De qué hablás? – sus ojos se entornaron, elocuentes y fugaces, y vi en su gesto un atisbo de la sonrisa triunfal y maléfica con la que un criminal evade la verdad en un juicio. – Ya no sé quien sos, estás tan cambiada…
- Y ojalá estuvieras orgullosa de quien soy…
- ¿Pero no te dije que sos alguien especial? –puso su mano en mi hombro, quizás en un gesto de piedad.
- ¿Sabés? Quisiera poder quererte sin culpa. Sin declararme masoquista cada vez; pero no sé como se hace para querer a alguien como vos. No sé porqué terminé esperando que me extrañaras.
-Cuando sabes que yo JAMÁS extraño a nadie. – Sonrió.
- Debí prestar más atención.
- Tenés razón, no pierdas un segundo más. Ni siquiera yo sé lo que quiero. -Deslizó su mano congelada por mi brazo y de repente dejé de sentir los pies. Y no sé como logré apartarlo sin el más mínimo arrepentimiento.- Tal vez pensás que estás enamorada, pero en realidad solo querés  que alguien te ame. Tal vez sea solo eso, y esta bien…
-Y no vas a hacerlo.
-Pero vas a sobrevivir.
-Genial. Ahora sí, estoy muerta
-Reviví. No sé, hacé algo, no es el fin del mundo.
Genial, me dio una tarea propia de una superheroína y se fue, tan indiferente como vino, y en el cielo las nubes se disiparon por un instante y entendí que ya no era dueña de nada más que de mi alma, y me di cuenta de que como no tenía nada, cualquier cosa era posible.
Caminé sin parar, con el peso con el que camina alguien cansado y con el orgullo herido; y a su vez, con la liviandad del que no puede perder demasiado.
Me había dejado morir a manos de él. Y lo estaba tratando como un animal salvaje cuando en realidad no era más que una simple persona y yo, un fantasma en ese preciso instante.
Y poco a poco, fui renaciendo.
Cada imagen del recuerdo de aquellos tiempos me hizo más fuerte, porque esa noche acabe con el agudo martirio de la incertidumbre.
Esa noche inundé mi cuarto de lágrimas, empapé mi orgullo hasta que se deshizo como el periódico en la lluvia. Estaba irreconocible, no era la misma persona de antes. No ahora que todos sabían todo, no ahora que él había visto detrás de la patética mampara de suficiencia que había construido.
Me sentía desnuda, y no esa clase de desnudez que hace que te sientas admirada, sino esa sensación de que no tenés derecho a sentir lo que sentís. Estaba avergonzada, pero no arrepentida.
¿Qué seria ahora de las eternas noches preguntándome que pasaría si? Construyendo historias imaginarias, de cómo el vendría y me diría que me quiere. Ahora serían noches vacías, aunque quizás el insomnio iba a continuar, pero esta vez sin nada que esperar.
No había qué llorar, no había porqué llorar. No había más que hacer. Solo cabía la esperanza de que alguna vez, en algún momento de mi vida, antes de que me ahogara con mi propio subconsciente; iba a despertar y a ver el sol en la ventana, y no recordaría el más mínimo detalle de lo sucedido, no recordaría su cara, sus ojos huyendo de toda responsabilidad.
Esperando algún día abrir la ventana para ver el rostro de alguien nuevo y que no intente hacerme daño, que me quiera de verdad. Y por una vez, no ver la cara del innombrable y pensar en él a cada instante. Superar el trauma, el recuerdo aquel y aunque yo no haya sido tanto para él, agradecerle toda la inspiración.




















anything goes, 

sábado, 15 de octubre de 2011

Estoy comprando mi escalera al infierno. Espero que mis pies no sientan el agudo dolor del contacto con el fuego. Ya no sé si descender a la velocidad de la luz va a aliviarlo. Ya no sé si al cielo se llega algún día o todo lo que tenemos es esto. Ahora estoy muy lejos, muy abajo. Y llegar al fondo es una auténtica tentación. ¿De qué hablo? No se trata de subir ni de bajar, se trata de estar afuera o adentro. Y yo estoy afuera de mi propio mundo. Estoy en el medio de la nada, no hay arriba, no hay abajo. Todo es la misma mierda. Trato de hacer todo bien. Voy a la escuela, saco buenas notas, no pido plata, no pido casi nada a decir verdad, trato de hacer sentir bien a cada uno en su dia, me esfuerzo por lo que quiero, no hago forradas, no juego con los sentimientos de nadie, respeto opiniones ajenas, no soy creida y soy transparente.
¿Qué hice mal? ¿Qué hago mal?
Soy tan idiota que intento construir una escalera con cenizas y mientras imagino, me hundo. Me ahogo en lo que no es. Y estoy en el fondo.
¿Y qué puedo hacer?
Y aquí viene en primer lugar, la respuesta más lógica.
Dedicarme a la literatura, porque "me sale", y así pierdo una chance más de ser un fracaso total. En esto hablamos: un potus sin vida sentada las 24 horas del dia frente a un papel o una computadora haciendo arte de los tiempos de crisis, transformar toda la mierda en inspiración para convertirme no solo en un fracaso total, ahora superamos el nivel: ahora soy un fracaso intelectual. Una elevación monumental para mi vida cuando digo que lo único que quiero es ser actriz y bailar y cantar y estar con gente que me haga bien. El resto me chupa un huevo, son hobbies. No quiero ser una intelectual, dejenme en paz! Sigue siendo la misma mierda. Ojala no tuviera esos recuerdos horrendos sobre los que escribir. Ojala algun dia invente una Frida y pueda hacer algo de mi vida sin fallar. Venía bien despues de Nyc, pero un par de semanas acá, y ya lo tenía que hechar a perder. Ya tenía que volver a la famosa costumbre.
Y creo que es como dice Iris, en estos momentos me pregunto que carajo deliro cuando soy feliz; pero no importa, porque volvés a juntarte con esos ilusos exitosos que se hacen llamar tus amigos que te hacen sentir que valés la pena y todas las piezas de tu alma vuelven a unirse, y te olvidás de lo que hasta hacía un rato era imposible de ignorar: ALGO estás haciendo muy mal. Entonces cuando volvés a fallar -esta vez con todo el positivismo- decís: soy la única imbécil que se tropieza 2 veces con la misma piedra.
Así es como vuelvo del paraíso y mi vida se convierte en un infierno en 1 semana.
Maldita mayoría de edad, odio a todos.

lunes, 10 de octubre de 2011

1O8

Uy bueno supongo que ahora voy a tener que dejar de escribir estas cosas cursis de niña gay. Que bien que la pase, y como dice bren, A PESAR DE TODO. Si, a pesar de todo, siempre hay un a pesar de todo. A pesar de tropezarme siempre con la misma piedra y convivir con gente que a veces parece tener la apertura mental de un packman, a pesar de que al parecer siempre sera la misma situacion.
Me hacia falta la remodelacion, la renovacion para poder dormir en un lugar decente y que me identifique, y el ordenar te revuelve el polvo y tambien el pasado. FA.
Me encanta como esta quedando paperback, de hecho estoy por ponerme a escribir el final pero quiero que quede genial, como el resto de la obra, y tengo que encontrar la manera de hacerlo asi. Me encanto la clase de teatro, extrañaba banda esos niveles de analisis profundos de la vida, las conclusiones de facundo que son
siempre tan parecidas a las mias y me encantan sus ideas y por primera vez maduro que de verdad, tengo que ponerme las pilas porque en algo estoy fallando, en algo ESTAMOS fallando. Me hubiera gustado haber probado, haber probado nada mas, ser frida. Para mi, para sentirlo. Se que quizas no soy lo mejor para la obra, pero me hubirea gustado intentarlo al menos. 
Despues bloody el sabado, sin palabras. No se que haria sin maca giraldez, de verdad extraño tanto el team cuando no estamos juntas las noches son diferentes. Igual fue un descanso que yo con 2 horas de adulta ya haga pelotudeces y que pau supuestamente estuviera ebria, es un descansoooooo jajajajjaja, Y voy a decirlo, hubo noches mejores, quizas en el sentido de que estoy acostumbrada con las dreamgirls a tomarnos las cosas diferentes, y despues de las noches que pasamos como para no! Igual la pase bien dentro de todo, conoci a alguien y sergio bruno es lo mas. 
Ayer huevo todo el dia, mi casa, la selva. Despues reunioncilla con los huevos, como las quiero. Y la verdad en la puerta finalmente (y ojala fuera asi siempre) lo admiti: soy un iceberg con la gente. Por eso, quien quiera con el que yo demuestre algo mas de cariño, que lo valore, porque ME CUESTA UN HUEVO, no me sale. Puedo querer a la gente, pero de ahi a demostrarselo...
Y agradezco que por una vez, los demas vieron en mi la fortaleza. Okay, ahora si sirvio de algo todo este tiempo.
Y anoche, jesus, merece una entrada aparte, vamos a enumerar:|
No se que carajo, pero paso todo. Todo a la vez. No se si estuvo bien  o estuvo mal, pero como dice el muy sabio dicho: 


BAD
DESICIONS
MAKE 
GOOD 
STORIES.


martes, 4 de octubre de 2011

La malasangre.

"Dolores es una hermosa muchacha de 20 años, de gestos vivos y apasionados y UNA ESPECIE DE FRAGILIDAD QUE VENCE A FUERZA DE ORGULLO, DE SOBERBIO DESDÉN."

OK. Asi empieza mi resumen de literatura. Esto no va.

jueves, 29 de septiembre de 2011

21 años de asquerosa soledad. mucho tiempo con el amor sin cara, extrañando a nadie sino a la propia sensacion de compartir sintonias y sinfonias con alguien. tanto he valorado yo el contacto humano, al punto que el calor no se disipa por un tiempo y me quedo con esa huella en mi piel con ganas de mas y es estupido. No hay cambios de estado emocionantes, no hay que contar ni que preguntar. Solo hay ese vacio existencial capaz de opacar hasta la mas inmensa felicidad. Por que el color sin luz no existe. Y yo tampoco quiero existir a veces.  Decime cuando va a ser el momento de alcanzar, cuando va a ser el tiempo de abrazar. Cuando va a ser el tiempo de ser libre? Cuando va a ser el tiempo sin culpa.

cielo latini tiene la posta.

martes, 16 de agosto de 2011

Todo está bien.

Y nos fuimos al carajo, y volvimos. Y aqui estamos de nuevo. Sobrevivimos. No es el fin del mundo, no podemos ser tan debiles como para arrepentirnos de un humilde encuentro con nuestro insconsciente despues de tanto tiempo. Es como una caja de secretos y asusta pensar que ni nosotros mismos sabemos lo que neustro corazon quiere. Hay que hacerlo; amar. Sufrir, descontrolar. Y luego las cosas volveran a acomodarse, solas. Esta vez, con un componente de sinceridad pura. Esta bien, todo pasa. Nadie se reemplaza. Pero sobrevivimos.
¿Te pensaste que habiendo perdido (o en algunos casos, SIN HABER TENIDO NUNCA) tantas cosas, tantas personas. Tuve mucho menos de lo que tuviste siempre, por eso tengo menos que perder, y cada vez menos; porque cada vez hay menos mamparas, cada vez es todo mas transparente, aunque por momentos se vea turbio. Te pensas que si supere todas estas cosas, me seria escencial, ireemplazable...? ¿Te pensas que si perdi tantas cosas, no puedo vivir sin vos? Aunque hoy, tu nombre aparezca en cada canción, aunque tu ausencia represente de por si, una presencia fuerte, cuanto menos estás, más estás; PUEDO VIVIR SIN VOS. Y todo está bien. Todo está bien. Estoy bien, y no me lamento de nada.






Sí, soy dramática. Al extremo.

lunes, 8 de agosto de 2011

FUCKING HEART.

Esa noche acabe con el agudo martirio de la incertidumbre. Esa noche inundé mi cuarto de lágrimas, empapé mi orgullo hasta que se deshizo como el periódico en la lluvia.Estaba irreconocible, no era la misma persona de antes. No ahora que todos sabían todo, no ahora que él había visto detrás de la patética mampara de suficiencia que había construido. Me sentía desnuda, y no esa clase de desnudez que hace que te sientas admirada, sino esa sensación de que no tienes derecho a sentir lo que sientes.Estaba avergonzada, pero no arrepentida.¿Qué seria ahora de las eternas noches preguntandome que pasaria si? Construyendo ideales, historias imaginarias, de cómo el vendria y me diria que me quiere. Ahora serian noches vacias, aunque quizas el insomnio iba a continuar, pero esta vez empapando las almohadas en un rio de lagrimas que no iria a ninguna parte.No habia que llorar, no habia porque llorar. No habia mas que hacer, llorar no iba a solucionar nada. Solo cabia la esperanza de que alguna vez, en algun momento de mi vida, antes de que me ahogara con mi propio subconsciente; despertaria y veria el sol en la ventana, y no recordaria el mas minimo detalle de lo sucedido, no recordaria su cara, sus ojos huyendo de toda responsabilidad, mis lagrimas. Esperando algun dia despertar liviana, sin el peso del fracaso, y abrir la ventana para ver el rostro de alguien nuevo, bueno para mi, que me quiera de verdad.Y por una vez, no ver la cara del innombrable y pensar en el cuando estoy con otro. Superar el trauma, el recuerdo aquel y aunque yo no haya sido nada para el, de nada haya servido mis intentos, agradecerle toda la inspiración.



3° vez en mi blog esto. paradojicamente despues de pasarselo a facundo. Paradojicamente se aplica casi totalmente a una situacion real.

martes, 14 de junio de 2011

Cosas que se hacen cuando una está al pedo en el colegio.

"Dejame imaginar por un rato que somos uno para el otro. (...) Dejame pensar, (...), aunque no sea mas que anestecia para el daño. Dejame decirte con abrazos lo que con palabras no puedo. Dejame rendirme con palabras menos delatoras. (...) La distancia entre vos y yo es nada menos que la distancia entre la fantasia y la realidad. (...) ¿Porque tarde tan poco en fijarme en vos y tanto en olvidarte? (...) Soy tan ingenua como para creer en palabras que nunca dijiste. Me duele sentirlo, me duele resistirme, me duele rendirme y ocultarlo. (...) Me duele el silencio, por sobre todas las cosas. (...) Me duele siempre el mismo error. Me duele no poder escapar. Dejame imaginar por un rato, aunque sea solo por un rato que las cosas fueron diferentes."
"Siempre voy a estar ahi. Para cuidarte y abrazarte cuando estes triste, para decirte que sos una gran persona, (...) para abrazarte de nuevo y decirte que te quiero.(...) Porque me salvaste por un rato, uniste un poco los pedazos de mi alma, aunque hoy se caigan de nuevo. (...)"
"Escucharte es creer por un rato que todo es posible. Es desafiar las leyes de lo establecido. Es crear un mundo tan hermoso como real, es ver una obra de arte a traves de una piedra. Creerte es dificil a veces, reirme de lo imperdonable, cantar bajo la lluvia. Quisiera poder compartir tu intelecto, tu imaginacion, poder guardar un poquito de luz en un bolsillo. (...)"
"Se siente tu presencia, se huele tu perfume (...) y mi normalidad se esfuma, mis defensas se destrozan, mi orgullo desaparece aunque queda su sombra, mi coherencia huye. Será que estar con vos es estar sin mí, y estar sin vos es huir de mí, perderme. Querer volver es como desaparecer, como querer volver de las cenizas. Verte es quemarme por dentro, desintegrarme. De pronto soy una absurda pared de cenizas, que se desmorona con el viento. Me da miedo que de un momento a otro te conviertas en viento y un dia sin previo aviso vueles mi razón, y me dejes en el aire, volando sin rumbo."


Grandes tristezas, grandes inspiraciones.
by regina.

martes, 7 de junio de 2011

Aire.

"Soy como el aire que respiras. Entro a ti casi sin que te des cuenta y en un abrir y cerrar de ojos inundo tus pulmones. Cuando quieras darte cuenta soy parte de ti, traspaso a tu sangre y circulo por todo tu cuerpo. Y luego exhalas, desechando lo que ya no necesitas. Pero una parte de mi siempre queda. No hay parte de ti que pueda vivir sin mi. Estoy en cada centimetro de lo que ves a tu alrededor. Soy vida, me respiras, me necesitas, te hago falta. Casi sin darte cuenta fui haciendome una parte mas de ti, casi sin darte cuenta ya no dependes de ti, ni de nadie. Sin darte cuenta soy todo lo que tienes. Sin mi, no hay vida, sin mi, tus sentidos se desvanecen, tus ojos pesan; sin mi no hay respuestas, nada sigue; sin mi todo se desdibuja y empiezas a marearte, no sabes adonde esta la tierra. Sin mi no hay direccion. Respira, dejame inundarte otra vez, para que tu cerebro saque una ultima conclusion: tengo el control de todo tu ser. ¿Como algo tan benevolo puede convertirse en nuestra propia carcel? Ya es tarde, no tienes escapatoria. Todo lo que eres, depende de mi."
-algun dia las voy a publicar todas. tengo una carpeta cifrada con contraseña, muajaja!

jueves, 30 de diciembre de 2010

Ficción?

Esa noche acabe con el agudo martirio de la incertidumbre. Esa noche inundé mi cuarto de lágrimas, empapé mi orgullo hasta que se deshizo como el periódico en la lluvia.
Estaba irreconocible, no era la misma persona de antes. No ahora que todos sabían todo, no ahora que él había visto detrás de la patética mampara de suficiencia que había construido. Me sentía desnuda, y no esa clase de desnudez que hace que te sientas admirada, sino esa sensación de que no tienes derecho a sentir lo que sientes.
Estaba avergonzada, pero no arrepentida.
¿Qué seria ahora de las eternas noches preguntandome que pasaria si? Construyendo ideales, historias imaginarias, de cómo el vendria y me diria que me quiere. Ahora serian noches vacias, aunque quizas el insomnio iba a continuar, pero esta vez empapando las almohadas en un rio de lagrimas que no iria a ninguna parte.
No habia que llorar, no habia porque llorar. No habia mas que hacer, llorar no iba a solucionar nada. Solo cabia la esperanza de que alguna vez, en algun momento de mi vida, antes de que me ahogara con mi propio subconsciente; despertaria y veria el sol en la ventana, y no recordaria el mas minimo detalle de lo sucedido, no recordaria su cara, sus ojos huyendo de toda responsabilidad, mis lagrimas. Esperando algun dia despertar liviana, sin el peso del fracaso, y abrir la ventana para ver el rostro de alguien nuevo, bueno para mi, que me quiera de verdad.
Y por una vez, no ver la cara del innombrable y pensar en el cuando estoy con otro. Superar el trauma, el recuerdo aquel y aunque yo no haya sido nada para el, de nada haya servido mis intentos, agradecerle toda la inspiración.



Mi imaginacion puede volar tan lejos y ser tan original como para ser practicamente una copia de la realidad. muy creativo.

miércoles, 29 de diciembre de 2010

Esas cosas que se escriben a las 12 de la noche cuando una se siente sola.

Esa noche acabe con el agudo martirio de la incertidumbre. Esa noche inundé mi cuarto de lágrimas, empapé mi orgullo hasta que se deshizo como el periódico en la lluvia.
Estaba irreconocible, no era la misma persona de antes. No ahora que todos sabían todo, no ahora que él había visto detrás de la patética mampara de suficiencia que había construido. Me sentía desnuda, y no esa clase de desnudez que hace que te sientas admirada, sino esa sensación de que no tienes derecho a sentir lo que sientes.
Estaba avergonzada, pero no arrepentida.
¿Qué seria ahora de las eternas noches preguntandome que pasaria si? Construyendo ideales, historias imaginarias, de cómo el vendria y me diria que me quiere. Ahora serian noches vacias, aunque quizas el insomnio iba a continuar, pero esta vez empapando las almohadas en un rio de lagrimas que no iria a ninguna parte.
No habia que llorar, no habia porque llorar. No habia mas que hacer, llorar no iba a solucionar nada. Solo cabia la esperanza de que alguna vez, en algun momento de mi vida, antes de que me ahogara con mi propio subconsciente; despertaria y veria el sol en la ventana, y no recordaria el mas minimo detalle de lo sucedido, no recordaria su cara, sus ojos huyendo de toda responsabilidad, mis lagrimas. Esperando algun dia despertar liviana, sin el peso del fracaso, y abrir la ventana para ver el rostro de alguien nuevo, bueno para mi, que me quiera de verdad.
Y por una vez, no ver la cara del innombrable y pensar en el cuando estoy con otro. Superar el trauma, el recuerdo aquel y aunque yo no haya sido nada para el, de nada haya servido mis intentos, agradecerle toda la inspiración.

domingo, 25 de abril de 2010

Si había un sonido que concordara perfectamente con aquella noche fria era ese. Era una especie de silbido, titubeante pero amenazante. Parecia acercarse y alejarse por momentos, sabia que estaba cerca, pero no sabia donde. Era un sonido metalico, desconcertante, dudoso. Agudo, pero por momentos su frecuencia se doblegaba hasta hacerse grave. Era penetrante, frío. Como el sonido que tendría la nieve apoderándose de la sangre caliente. Como un triangulo. No sabia de donde salía, si era parte de mi cabeza, de mi imaginación, producto del frío y la soledad o si era real. Si lo era, lo que lo estaba produciendo estaba cada vez mas cerca, podría jurarlo. Tan cerca que ya podría alcanzarme, que ya me había alcanzado.
No. Aún no. Pero ya, faltaba poco. Corrí, corrí con tanta fuerza como pude...
Hasta que me alcanzó. Y se apoderó de mis oídos y toda mi percepción.

miércoles, 14 de abril de 2010

London stories

Suelen pasarme a mí estas cosas, como de pensar un post super largo y genial y no tener la pc a mano para escribirlo; por lo que quizas esto sea tan solo una version de mis delirantes pensamientos.
Cuando pienso en Londres se me vienen a la cabeza rascacielos, calles cubiertas de gente, de negocios, de lluvia, de cielos nublados, de frío. Espacios eternos construidos donde algunos suelen trabajar y mirar las miles y miles de historias pasar; y otros, que se limitan a hacer de ese paisaje; un sitio que querian atravesar velozmente, para llegar a otro.
Bares, confiterías y hasta salones de te, servirian para cualquiera que qusiese imaginar un motivo y una historia a partir de lo que ve.
Y si, es curioso ver como algunos se empujan y hacen de todo intentando avanzar en una direccion y se topan con otro en la direccion contraria que va lento y tiene todo el tiempo. ¿Porqué? Cada uno tiene una historia distinta, inexplicable para todos nosotros, con motivos, pasados, anhelos.
¿Nunca les pasó de imaginarse siendo otro? ¿De pensar por un segundo 'que lindo/que complicado/que frustrante/ que raro debe ser ser... vos?
Supongo que la razón del apresuramiento continuo podríamos diagnosticarla como un  'compulsivo deseo de llegar a metas en un tiempo reducido' porque sí, muchos de los objetivos que nos planteamos son, para decirlo de alguna forma... sofisticados.
Pero no creo que una persona, por el hecho de tener grandes sueños deba considerarse desdichada. Son distintas formas de vivir. Que se yo.
Por ejemplo, si estuviera ahora en Londres -y no se porqué Londres, solo porque me remite a estos pensamientos- se me antojarían un par de botas nuevas, un jean, un saco escocés, un corazón de rubí, una boina y estar con amigos tomando submarino con brownies -que perdición-. El hecho de tener frío y estar abrigado a veces es mejor que el hecho de tener calor.
Londres debe haber sido la cuna de muchas historias. Calles llenas de gente, estaciones de tren, plazas, etc. Y no sé adonde quería llegar con todo esto, pero sé que si estuviera ahí podría hacer un mundo increible de una persona que solo vi pasar.

domingo, 21 de febrero de 2010

I found myself in Wonderland.

Tripping out, spinning around. I’m underground, I fell down I fell down. I’m freaking out, so where am I now? Upside down and I can’t stop it now. It can’t stop me now. I found myself in wonderland. Get back on my feet again. Is this real? Is this pretend? I’ll take a stand until the end. I’ll get by, I’ll survive. When the world’s crashing down, when I fall and hit the ground. I’ll just turn myself around, don’t you try to stop me. I’ll won’t cry. I find myself in Wonderland.

domingo, 7 de febrero de 2010

Cuerpo y alma.

¿Quién dijo que de la muerte a la vida hay un sólo paso?







Capítulo 1


Anestesia.






No entiendo nada. Sólo sé que me desperté en un lugar extraño que desconozco y no puedo hacer nada. No recuerdo que pasó ni porqué estoy acá. Me siento liviana, como si mi cuerpo no pesara. Debo haberme caído y golpeado, por eso no recuerdo nada.
Aún así hay algo extraño: no me duele nada. No siento nada. Mis piernas, mis brazos, todo mi cuerpo se mueve pero no lo siento. Me toco las piernas y no siento el contacto con la piel. Puedo ver todo con una intensa claridad, como si mi vista que ya era buena, hubiera mejorado 1OO veces más. Puedo oir todo perfectamente, como si mis sentidos se hubieran agudizado.
Talvez me robaron (¡Claro, si no tengo mi... no tengo nada de lo que traía, ni siquiera recuerdo haber salido con esta ropa!), me golpearon, me drogaron, no sé...
Ser la hija de un millonario podía ser peligroso, siempre lo supe y por eso me recluyeron desde pequeña como una ave en cautiverio.
Pero eso no es lo que me preocupa ahora. Puedo ver que estoy en la calle, hasta reconozco el barrio privado en el que viven algunos de mis mejores amigos (mi familia no admitía que tuviera otro tipo de amigos). Es de noche, y suele hacer frío en noviembre… pero no lo siento.
La temperatura es exacta, como si hubiera podido configurarla con un control remoto a mi gusto y piacere. Ni frío ni calor.
Debería correr y tocarme el timbre a Liam -mi amigo, que vivía en dicha casa-, pedir ayuda. Estar parada sin moverme no me ayudará a comprender lo que pasa.
Oigo pasos. Se oyen muy nítidos, como si estuvieran más cerca que la persona que veo acercarse por la vereda. La única luz encendida es la del foco que le corresponde a cada casa de Rose Garden, uno de los barrios privados más selectos de Utah. Aún así, la sombra negra intensa se recorta a unos metros míos por el reflejo que el foco produce en la figura humana.
Es Rosita. La empleada doméstica de Liam. Embustera, se roba todo lo que puede de la casa… es más, parece venir con bolsas de almacén (o sea que no son más que las 8) y se está comiendo un chocolate que seguro le encargaron comprar para Mary Lou, la hermanita de mi amigo.
Mejor que no me vea, le va a contar a mi papá que ando de noche sola. Me odia, haría todo lo posible por conseguir que yo me pelee con Liam, lo cuida desde que tiene 2 años, y creo que está empezando a pensar que de verdad es su hijo. Vieja loca. No quiere que se le acerque ninguna chica (¡ni siquiera yo, que soy su mejor amiga!). Va a morir en el intento, ¡el chico tiene 16 años y es rubio y musculoso, no puede pretender que no se le acerque ninguna chica! Corrí hasta el cerezo más cercano y me escondí detrás de unos arbustos. Ni siquiera exhalé aire, mis piernas no sintieron el esfuerzo. Tampoco me arañé con las espinas de la planta, aunque viendo por donde pasé, debería estar llena de rasguños.
¿Pero que importa ahora? ¡Tengo que pedir ayuda! Debo tener un shock emocional por el supuesto robo, o estar bajo la influencia de alguna droga. Me siento rara y no tengo mis cosas.
Rosita se aproxima a la casa, así que mal que me pese voy a tener que aprovechar y pedirle permiso para entrar.
Las espinas me llegan hasta la altura de los ojos, agachada detrás de una planta no gozo de mi metro setenta.
Cerré los ojos y me envalentoné a pasar otra vez por entre medio de las espinas. Me arrastré con manos y pies, esperando sentir el pasto humedo por el rocío, cosa que evidentemente, no sentí. Estos malditos me deben haber dado alguna droga que impida tener reflejos o alguna anestesia local… en todo el cuerpo.
Abrí los ojos lentamente esperando ver el cerezo, pero me llevé una sorpresa al descubrir una espina, que, por su cercanía, debería tener incrustada en un párpado. Solté un alarido de espanto, no de dolor, porque gracias a esa anestecia no sentía nada. Volví a cerrar los ojos y atravesé el tramo que faltaba. Me incorporé de un salto aún sin ver. Me dio miedo abrir los ojos así que me pasé los dedos desde el lagrimal para tantear la sangre que seguro debía tener. Obviamente mi mano no dio señales de haber rozado ningún tipo de materia. Esto era muy inusual, quisiera haber sido operada alguna vez para saber si se siente lo mismo. Me miré la mano: seca. Sin sangre, nada. Ni un puntito.
El portazo que dio Rosita al cerrar la puerta de entrada me sobresaltó y recordé que debía pedir ayuda. Aunque psicológicamente me ardía el ojo. (sí, psicológicamente: porque no sentía el ardor, pero sabía que debía arder, y si no sucedía ahora, me ardería después, cuando se fuera la anestesia).
Bien, si no sentía sangre, mi ojo debía estar perforado al menos… pude ver esa espina demasiado cerca de mí. ¡Malditos arbustos! Si tan sólo hubiese tenido un espejo…
…el horrible estanque que la Sra. Patt (esposa del papá de Liam) había añadido al ex perfecto frente de la casa podía servir de algo. Crucé la calle de arena blanca exclusiva traída desde Sudamérica y me dirigí al horrendo agregado. Gracias al cielo (no, a la Sra. Patt, que por fin había hecho algo bien) había un foco que alumbraba bastante, porque ella quería ver por la ventana de la cocina quién se acercaba a tocar el timbre (no vaya a ser cosa que una de sus amigotas gordas y adineradas se acercara a chusmear y la vieran sin maquillaje).
“Como el estanque era profundo y había bastante luz, si me ponía en el lado este del estanque, debería poder reflejarme a la perfección” pensé mientras caminaba sin esfuerzo alguno.
Mientras me acercaba pude advertir que el foco no producía en mí ninguna reacción. ¿Cómo explicarlo? Literalmente: no tenía sombra. La luz pasaba de largo como si yo no existiese, como si mi cuerpo no estuviese ahí y seguía hasta toparse con un pino.
Bueno, era probable que las drogas hubieran producido algún efecto colateral y mi visión estuviera distorsionada (claramente lo estaba: no tenía tan buena vista desde que nací.)
Realmente el efecto de la anestesia, drogas o lo que fuera me estaba preocupando. No sabía nada, no entendía nada, no sabía nada de mi familia, se estarían preguntando adonde me metí… pero había algo que hacer antes.
Me acerqué al estanque, que ya reflejaba la escalera de roble y ahí fue cuando crucé la barrera entre lo extraño y lo paranormal.
No me reflejaba en el agua.








IMAGINED&WRITTED BY JULIETAREGINA*